Gente de casa Revista

Joan Vehí – Las fotos del carpintero de Dalí

Foto: Oscar l’Amorós

Cadaqués es, sin duda, uno de los pueblos más fotografiados de la Costa Brava y del mediterráneo. Prueba de ello es la inmensa cantidad de fotografías de este pueblo que se pueden encontrar en Internet. En Instagram, por ejemplo, más de 100.000 fotos con la etiqueta de Cadaqués y esta cifra no para de crecer. Pero la colección de fotografías más valiosa de Cadaqués no la encontraréis en la red. Ni tampoco veréis haciéndose un «selfie» en la playa a Joan Vehí, el fotógrafo «aficionado» que ha ido retratando Cadaqués desde que en 1945 se colgara la cámara al cuello por primera vez. Desde hace unos años ha ido agrandando su fondo con fotografías de otros, fruto de donaciones particulares. Se trata de una impresionante colección hecha con mucha dedicación y amor y que cuenta con más de 100.000 negativos, unas 20.000 diapositivas y más de 600 placas de vidrio que explican la vida y costumbres de esta ciudad desde 1890, todas en buen estado y perfectamente conservadas.Más de un siglo documentado con imágenes, una joya de la que pocos pueblos pueden presumir y que debe preservarse. Con este motivo ahora se ha constituido una fundación que gestionará este patrimonio. En su estudio, en la misma calle de la iglesia, y entre un montón de vitrinas con cámaras de fotos antiguas que ayudan a entender la historia de la fotografía, Joan Vehí guarda buena parte de este material gráfico y nos cuenta cómo consiguió su primera cámara. «Fue cuando un turista que estaba haciendo fotos en nuestros viñedos, al darse cuenta que se había olvidado de poner el carrete, se enfadadó tanto que me reglaó la cámara. Era una Retina y aún la conservo «. Aquel chico de 16 años que miraba con curiosidad no tardó en ir a Figueres a comprarse un carrito, y desde entonces no ha dejado de hacer fotos. Aunque, como explica, la fotografía es una de sus aficiones, no su profesión «Yo soy carpintero de profesión, a los 14 años ya elegí hacer de carpintero. Empecé aquí, en Cadaqués, trabajando a mano con un carpintero del pueblo y después fui a Molins de Rei tres meses y un año en Figueres para aprender a manejar las máquinas. En 1951 ya me instalé en el pueblo, esto era mi taller, pero veía que la cosa no iba bien y compré máquinas para trabajar mejor. Entonces iban con motor de gasolina, ya que la corriente no daba. Enseguida absorbí todo el trabajo del pueblo y los otros carpinteros vinieron a trabajar conmigo, en los años 60 llegué a tener a 22 operarios trabajando «.
Muestra orgulloso las fichas de las obras que ha realizado, casas proyectadas por algunos de los mejores arquitectos de la época. Lo tiene todo bien documentado y, como no, fotografiado. Pero de entre todos los clientes que tuvo, hay uno muy especial: el pintor Salvador Dalí. «El maestro de obras que hacía la casa de Port Lligat por Dalí me vino a buscar, y después de unas pruebas me contrató y estuve 35 años trabajando para él. Le hice toda la carpintería de Portlligat y el Castillo de Púbol, muebles que encargaba haciendo sólo unos dibujos muy esquemáticos y también un caballete especial con ranuras para que pudiera pintar telas grandes sin tener que trepar «. Muebles y piezas de formas caprichosas que sólo él podía ejecutar con tanta delicadeza y que todavía se pueden ver tanto en la casa de Port Lligat como la de Púbol. Su buen hacer llamó la atención de un cliente tan exigente como Dalí y enseguida se convirtió en su carpintero de confianza. «Para ir a hacer una puerta o una ventana podía ir otro, pero si había que hacer los bastidores de los cuadros o poner las telas, sólo podía ir yo«. Esta relación continuada se convertido en amistad y es uno de los pocos del pueblo que puede decir que conoció al Dalí más íntimo, a la persona, no al personaje. «Era una persona normal, tenía trato como con los otros clientes, aunque él siempre sabía bien lo que quería«. Es por ello que entre sus fotografías hay muchas de Dalí, seguramente las más conocidas. Pero Joan retrataba lo que veía: bodas, fiestas populares, los pescadores, las nevadas o temporales, la gente, los paisajes del Cap de Creus…

Para dar a conocer este legado, la Fundación Joan Vehí tiene prevista una exposición en la Casa de la Generalitat de Perpiñán. En este caso el eje central de la exposición serán los «Felices 60 en Cadaqués», una exposición donde se quiere recrear el ambiente festivo bohemio internacional de la Gauche Divine que se vivió en Cadaqués. Si bien Colita o Maspons eran los fotógrafos «oficiales» de esta generación, las fotos de Joan están centradas en Cadaqués. «Yo no era consciente de que estaba retratando a la Gauche Divine, yo retrataba mi entorno. Personajes como Rosa Regàs, Senillosa, Elsa Peretti; las fiestas de La Frontera, y por supuesto, también Dalí -que se dejaba ver de vez en cuando con aquella gente- pero no será el eje central. » Esperamos que la exposición sea un éxito y que todas estas fotografías que conserva Joan puedan ir saliendo a la luz en otras futuras o en publicaciones. El futuro de este importante patrimonio es algo incierto como comenta finalmente Joan. «El Ayuntamiento no ha querido participar y es una lástima. Hay ofertas de otros lugares y algunas de interesantes, pero ahora figúrate que esto se va de Cadaqués … «